Escapadas cercanas Dos Pueblos Mágicos para conocer a pocos kilómetros de México DF
Tepotzotlán: historia, barroco y espacios verdes
A tan solo 50 km de la México DF, Tepotzotlán ofrece un acceso rápido a un entorno donde se cruzan la historia virreinal y la naturaleza. El principal atractivo es el Museo Nacional del Virreinato, que funciona en el antiguo Colegio Jesuita de San Francisco Javier. La iglesia anexa es uno de los mejores ejemplos del barroco mexicano y conserva altares dorados de gran valor artístico.
A las afueras del pueblo se encuentran los Arcos del Sitio, un antiguo acueducto que se extiende por más de 430 metros y alcanza una altura de casi 40 metros. Es un espacio ideal para realizar caminatas, paseos en bicicleta o simplemente disfrutar del paisaje desde sus miradores. Es una zona muy visitada los fines de semana, por lo que conviene ir temprano.
Otro punto de interés es el Parque Ecológico Xochitla, que ofrece amplios jardines, alquiler de bicicletas, zonas de picnic y actividades para toda la familia. Hay opciones de transporte local como el Turibus, que permite recorrer distintos rincones del pueblo, con paradas en el mercado, donde se pueden probar antojitos tradicionales como sopes, tlacoyos y quesadillas.
Cómo llegar: Se puede tomar la autopista México-Querétaro en auto, o bien usar transporte público desde la Terminal del Norte (línea directa de camiones y combis).
Mejor época para ir: Todo el año, aunque en temporada de lluvias conviene verificar el estado de los senderos.
Malinalco: arqueología, aventura y paisajes serranos
Ubicado a unos 101 km al suroeste de la capital, Malinalco se distingue por su geografía montañosa y su herencia prehispánica. El sitio más destacado es el Templo de Cuauhtinchán, tallado en la ladera de un cerro. Se accede por una escalinata empinada, pero la vista panorámica y la estructura esculpida en la roca recompensan el esfuerzo.
Para quienes buscan experiencias más activas, se puede practicar parapente, senderismo o ciclismo de montaña. Malinalco también es conocido por sus criaderos de truchas, donde es posible pescar y disfrutar de platillos preparados al momento. El entorno natural, junto con los sabores locales, hace que la visita sea tanto relajante como sabrosa.
Entre las visitas culturales, se destaca el Museo Dr. Luis Mario Schneider, con muestras arqueológicas, etnográficas y de flora local. Las calles empedradas, talleres de arte popular y casas de adobe terminan de conformar una atmósfera encantadora.
Cómo llegar: Desde CDMX se toma la autopista a Toluca y luego la desviación hacia Tenango del Valle.
Mejor época para ir: De octubre a mayo, para evitar lluvias intensas. Durante Semana Santa o Día de Muertos hay actividades culturales especiales.