Una postal pequeña Playa Carrizalillo: la joya escondida de Puerto Escondido que todos quieren fotografiar
Puerto Escondido tiene playas para todos los ritmos. Zicatela es intensa y famosa por el surf. Bacocho es amplia y perfecta para caminar. Manzanillo y Puerto Angelito tienen un ambiente más familiar. Pero Playa Carrizalillo juega en otra categoría.
Es pequeña, fotogénica y tiene una de las entradas más bonitas de la zona: desde lo alto, antes de bajar, se ve una bahía semicircular con agua turquesa, palmeras, acantilados bajos y lanchas flotando cerca de la orilla. No sorprende que muchos viajeros lleguen primero por la foto y terminen quedándose por el ambiente.
Aunque cada vez es más conocida, todavía conserva algo de refugio costero, sobre todo si se visita temprano o fuera de los horarios más concurridos.
Dónde está Playa Carrizalillo
Playa Carrizalillo se encuentra en Puerto Escondido, Oaxaca, en una zona más tranquila que Zicatela y bastante cerca de Rinconada, uno de los corredores más agradables para comer, caminar y hospedarse.
No es una playa enorme ni de acceso directo desde una avenida principal. Para llegar hay que bajar una escalinata bastante conocida, y eso forma parte del encanto del lugar. La vista desde arriba es una de las imágenes más buscadas.
Cómo llegar a Playa Carrizalillo
La forma más práctica de llegar es en taxi o caminando si te hospedas cerca de Rinconada. Desde otras zonas, como Zicatela o La Punta, conviene tomar taxi o transporte local.
Una vez en el acceso, hay que bajar una escalera larga hasta la playa. No es imposible, pero sí conviene tenerlo en cuenta si viajas con personas mayores, niños pequeños o mucho equipaje.
Tip práctico
Bajar suele ser fácil. La subida al regreso puede sentirse pesada, especialmente con calor. Lleva solo lo necesario.
Qué esperar al llegar
Carrizalillo es una playa pequeña y protegida por formaciones rocosas, lo que hace que el oleaje sea más amable que en otras zonas de Puerto Escondido.
Por eso suele ser una buena opción para:
- Nadar con más tranquilidad
- Aprender surf
- Pasar una tarde relajada
- Tomar fotos desde lo alto
- Comer algo frente al mar
No es una playa completamente solitaria, pero sí tiene una escala más íntima que otras playas grandes de Oaxaca.
Por qué todos quieren fotografiarla
La fama visual de Carrizalillo tiene explicación.
Desde la parte alta, antes de bajar las escaleras, la playa se ve como una postal: bahía pequeña, agua clara, vegetación tropical y arena rodeada de acantilados.
Además, la luz cambia mucho durante el día. Por la mañana, el agua suele verse más limpia y brillante. Al atardecer, el tono cálido le da un aire mucho más romántico.
La mejor hora para fotos
Temprano por la mañana suele ser ideal si buscas menos gente y mejor luz sobre el mar.
¿Se puede nadar en Playa Carrizalillo?
Sí, normalmente es una de las playas más amigables para nadar en Puerto Escondido, especialmente comparada con Zicatela, donde el oleaje puede ser muy fuerte.
Aun así, siempre conviene revisar las condiciones del mar. El Pacífico puede cambiar rápido, y si hay bandera roja o advertencias locales, es mejor no entrar.
Carrizalillo también es buena para aprender surf
Por su oleaje más moderado, este destino suele ser una de las playas recomendadas para principiantes de surf. Hay instructores y renta de tablas en la zona, aunque la disponibilidad puede variar según temporada y horario.
Qué conviene saber
Si vas a tomar clase, intenta hacerlo temprano. Hay menos gente en el agua y el calor todavía no pega tan fuerte.
Qué comer en Carrizalillo
En la playa hay restaurantes y palapas donde puedes encontrar comida sencilla de playa: pescados, mariscos, bebidas frescas y botanas para pasar varias horas.
No esperes una zona gastronómica enorme, pero sí opciones suficientes para quedarte a comer sin tener que subir y bajar varias veces.
Lo más recomendable
Llevar efectivo. Algunos lugares pueden no aceptar tarjeta o tener fallas de señal.
Cuándo conviene visitar Playa Carrizalillo
Carrizalillo se disfruta mejor temprano o al final de la tarde.
Mejor momento
- Mañana: menos gente, mejor luz y mar más tranquilo
- Tarde: ambiente más relajado y vista bonita para fotos
Evita
- Mediodía con sol muy fuerte
- Fines de semana muy concurridos
- Ir con demasiado equipaje
Como la playa es pequeña, se llena más rápido que otras.
Qué llevar para pasar el día
Para disfrutar mejor la visita, conviene ir ligero.
Indispensable
- Traje de baño
- Toalla
- Protector solar
- Gorra o sombrero
- Agua
- Efectivo
- Sandalias cómodas
Si planeas quedarte varias horas, también puede servir una bolsa impermeable para proteger celular y objetos personales.
Dónde hospedarse cerca
La zona de Rinconada es una de las mejores para quienes quieren tener Carrizalillo relativamente cerca.
También permite moverse con facilidad hacia:
- Playa Manzanillo
- Puerto Angelito
- Playa Bacocho
- Restaurantes y cafeterías
Si tu idea de viaje es más tranquila que fiestera, esta zona puede funcionar mejor que La Punta o Zicatela.
Qué otras playas combinar con Carrizalillo
Una buena forma de organizar el día es combinar Carrizalillo con otras playas cercanas.
Opciones recomendables
- Manzanillo
- Puerto Angelito
- Bacocho
- Coral
Así puedes comparar distintos ambientes dentro del mismo Puerto Escondido.
Lo que debes tener en cuenta
Carrizalillo es hermosa, pero no es perfecta para todos.
Puede no convenirte si:
- No quieres bajar y subir escaleras
- Buscas una playa muy amplia
- Prefieres lugares sin restaurantes ni servicios
- Viajas en temporada muy alta y quieres evitar gente
Aun así, para la mayoría de los visitantes, la vista y el ambiente compensan el esfuerzo.
Una playa pequeña que se volvió inolvidable
Playa Carrizalillo no necesita ser enorme para impresionar.
Su encanto está en esa combinación de bahía escondida, agua tranquila, vegetación y una vista desde lo alto que se queda grabada. Es uno de esos lugares que explican por qué Puerto Escondido sigue enamorando a tantos viajeros.
Y aunque ya no sea tan secreta como antes, todavía puede sentirse especial si la visitas con buen horario, poca prisa y ganas de disfrutarla más allá de la foto.